Pedro Sánchez y Gustavo Petro representan un nuevo tipo de populismo: aquel que, lejos de fortalecer la democracia, la socava desde dentro. Esta columna analiza cómo ambos líderes, tras prometer renovación ética, operan mecanismos de blindaje político y judicial que convierten al poder en un refugio de impunidad.
Trending
- EN LAS EMERGENCIAS LOS ANIMALES TAMBIÉN CUENTAN
- Terremoto del 10 de agosto, la comunidad en medio de los escombros, el oportunismo politiquero e informativo.
- Olvidamos el miedo… y el riesgo
- Entre el balón y la desintoxicación
- EL QUE CUIDA
- Transparencia y calidad: los dos desafíos de la educación en Pereira
- Cuando el poder deja de firmar
- RTVC Vergüenza que nos cuesta

