“Llevar puesto un tejido, es llevar la historia de un pueblo, contada por las manos y coloreadas con el alma”. Con esta frase, de autor desconocido, la joven abogada y emprendedora de Aguadas, Caldas, Milena Franco, dio apertura al conversatorio “ Saberes y haceres ancestrales y su impacto en la economía actual”,  realizado en la feria artesanal del Centro Comercial Pereira Plaza.

En el mes de mayo y junio de 2021, justo en los momentos más tensionaste de la protesta social, apareció un meme en las redes sociales denominado el “kit de la gente de bien”. Una pistola, una camiseta blanca, una camioneta blanca y un sombrero aguadeño, fue la imagen utilizada para representar la violencia generada por los civiles que se armaron y dispararon en contra de indígenas y jóvenes en las calles de Cali.

Ver el sombrero aguadeño en esa imagen me motivó a invitar a las personas que compartían el meme, a replantear su actitud y resignificar el sombrero, no solo porque hace parte de nuestros símbolos que generan identidad por la región, si no porque conocía de cerca la historia de las mujeres que están detrás de esta pieza artesanal. Conocí a Milena en Marsella, en un encuentro del colectivo de “Mujeres que viajan y emprenden”. En la presentación de su marca, entendí que el sombrero aguadeño no solo es un símbolo de nuestra cultura cafetera, si no una ventana a la vida y supervivencia de toda una comunidad. Reivindicar y resignificarlo es un deber ético.

“Iragua Ancestral, cauce del río que conduce a los tejidos”, es una marca que busca conectar  la sabiduría y el arte del tejido con la comunidad, para generar sentido de pertenencia a las raíces y tradiciones de la región, además de dignificar y exaltar las manos que se encuentran detrás del tejido del sombrero Aguadeño: sus tejedoras, ripiadores ( los que extraen la paja  como materia prima) y sombrereros de la palma de Iraca.  

Este proyecto surgió el 1 de mayo de 2020 durante la crisis de la pandemia como respuesta a la ayuda humanitaria requerida por las familias que dependen de esta actividad. El sombrero no es un producto de primera necesidad y las condiciones de vulnerabilidad de las mujeres se vieron fuertemente afectadas por la crisis económica.  Son casi 600 mujeres tejedoras en Aguadas, la mayoría adultas mayores, que dinamizan la economía local mientras preservan la cultura ancestral.

Iragua ancestral es una vitrina comercial que busca visibilizar los productos de los artesanos, la parte humana que está detrás de ellos y dignificar el trabajo de las mujeres tejedoras. Es hora que la connotación política negativa del sombrero no sea  replicada por quienes vivimos, valoramos y promovemos el Paisaje Cultural Cafetero, y por quienes defendemos y trabajamos por  derechos económicos de las mujeres.  

PD/ Los sombreros estuvieron exhibidos hasta el 29 de agosto en el Pereira Plaza.

Video creado y editado por: Felipe Barrt | IG @soybarrt

Por Lina Arango Dávila | @linamariaarango

Profesional en Gobierno y Relaciones Internacionales con maestría en Desarrollo Regional. Asesora en Gobernanza, transparencia y construcción de paz.

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