Alejandro Corrales y Gabriel Vallejo

Informe especial de Diario la Nube
Sabemos lo que hiciste en el paro pasado.

En febrero de 2013 tuvo lugar el paro cafetero más grande de Colombia. Y Risaralda se ubicó en los sitios conocidos como La Marina y Remolinos, siendo este último, en la vía hacía Belén de Umbría, el más visible y uno de los puntos de mayor resistencia en el país con miles de cafeteros de Caldas y Risaralda.  

El paro duró trece días hasta que se firmó un acuerdo en la ciudad de Pereira. Durante esos días no pasó ni una aguja por los bloqueos en esta región cafetera de Colombia. Las barricadas solo permitían el paso a los vehículos de emergencia, pero impedían el tránsito de toda la carga de alimentos, combustibles, materias primas y demás mercancías.

Precisamente quien más sacó provecho del paro en términos políticos fue el entonces delegado por Belén de Umbría al Comité de Cafeteros de Risaralda, Alejandro Corrales, quien sin ser uno de los organizadores iniciales, terminó subido al bus del paro (https://twitter.com/CathyJuvinao/status/1392822632962215938?s=20).

De ahí en adelante su carrera fue ascendente y supo aprovechar cada situación. En las elecciones cafeteras venideras consiguieron las mayorías en el comité departamental de cafeteros, y tiempo después fue decisivo en la elección del nuevo gerente de la Federación de Cafeteros, el señor Roberto Vélez, quien había sido funcionario de esta Federación en la oficina comercial de Asia y Japón. Por su parte, a la dirección del comité ejecutivo de Risaralda eligieron al exbanquero Jorge Humberto Echeverry.

Al dejar lista la base cafetera que luego sería crucial en su campaña política, el heredero cafetero se lanzó al senado aprovechando esta vez la lista encabezada por Uribe, así salió elegido senador con 30 mil votos. Su campaña se caracterizó por un tono de voz que imitaba al del expresidente y vallas tomando tinto, el resto, estuvo enfocada en propuestas para fortalecer al gremio cafetero y el empresariado regional.

Posteriormente el avance de Corrales incluyó lo que algunos de sus críticos en el sector califican como la aplanadora uribista en las instancias directivas del café en Risaralda, “barrieron a casi todos”.

No cuadran las cuentas de La Cooperativa Departamental de Cafeteros COOPCAFER.

La consolidación de Corrales coincidió con varias movidas burocráticas en las directivas del gremio cafetero. Oscar Trujillo, quien era director del comité departamental pasó a La Cooperativa Departamental de Caficultores de Risaralda COOPCAFER, y Gustavo Andrés Gómez quien antes ocupaba ese cargo, ascendió a Expocafé, la sociedad de exportadores de café de las cooperativas de caficultores de Colombia, se configuró así un enroque burocrático.

Ahora bien, en la actualidad, según denuncias de cafeteros y socios que prefirieron reservar su nombre, los manejos actuales de la cooperativa de caficultores de Risaralda podrían estar poniendo en riesgo el ahorro y aporte solidario de más de 3.500 socios, acumulado durante sesenta años de existencia. Y temen que termine sucediendo lo que ocurrió con la Cooperativa de Cafeteros de Andes, Antioquia.

Según sus análisis (ver documento completo), al revisar los balances financieros de COOPCAFER para el año 2020 (ver balances), publicados en la Superintendencia Solidaria, se encuentra que no hay claridad sobre varios ítems correspondientes a los activos, pasivos y el patrimonio.

Y de hecho al comparar los gastos de operación con la utilidad bruta, se puede concluir inicialmente que los gastos son superiores en más de mil millones, lo que arrojaría una pérdida equivalente. No obstante, los balances solo hablan de 74 millones de pérdidas. Aquí surge la pregunta, ¿por qué no se incluye la millonaria cifra? De igual manera llama la atención algunos destinos dados a los ahorros cafeteros, como los $1.280 millones que incluyen avances de Fondo Nacional del café y tarjetas de crédito que no especifican su destinatario y uso; $6.844 millones en cheques pendientes por cobrar y $1.097 millones a los Fondos Sociales.

Revisados estos rubros logramos confirmar que como plantean los cafeteros, no hay claridad sobre los avances del Fondo Nacional, ni en los avances de Expocafé por la cantidad de kilos comprometidos bajo esta herramienta.

La venta de café a futuro: un millonario desface en las cuentas de la Cooperativa.

La compra de café a futuro es una herramienta financiera a través de la cual los cafeteros, mediante un contrato de compraventa con la respectiva cooperativa, anticipan la venta de su café hasta veinticuatro meses antes de la cosecha, buscando la mejor fijación del precio. Y en tiempos de vacas flacas, resulta atractiva https://federaciondecafeteros.org/wp/blog/venta-de-cafe-con-entrega-a-futuro/

Precisamente el senador Alejandro Corrales ha sido uno de los promotores del uso de esta herramienta, como directivo cafetero y ahora como senador. Pero algunos analistas consideran que la herramienta pone en riesgo los ahorros y los recursos del Fondo Nacional del Café que lo respaldan, otros, lo atribuyen simplemente a que las actuales directivas le han dado mal manejo.

Precisamente en esta materia el análisis de los balances arroja que los compromisos por proveeduría (venta de café) por COOPCAFER, se encuentran comprometidos por el incumplimiento de entrega de sus proveedores y a su vez porque COOPCAFER incumple a Expocafé. La diferencia entre el precio promedio de venta fijado versus el precio promedio al alza del mercado, hace que la operación no sea viable.

-Aquí el ejercicio hecho por los cafeteros para este diario:

El precio promedio de mercado para el año 2020 fue de $115.000 la arroba de café y los compromisos adquiridos por CoopCafer ante Expocafé, fueron de $103.127 la arroba, es decir, perdiendo $13.125 por arroba, lo que desembocó en grandes incumplimientos, al punto tal que si se usaran los inventarios para tratar de cubrir el desfase de café faltante, solo se cubriría el 60% de la obligación contraída con Expocafé. Es decir, CoopCafer, debió estar comprometida en cerca de $6.000 millones de pérdida sin que lo reflejen sus balances.

Pero el desfase no para allí. De acuerdo a los compromisos pactados para el 2021, la cooperativa debe cumplir con 888.000 arrobas a un precio promedio de venta de $103.000 mientras la arroba en el mercado a la fecha, está en promedio en más $125.000.

-Ejercicio de proyección de pérdidas para el año 2021 por negocios con Expocafé y Federación:

Total, Kg Comprometidos 11.100.000 kg a $8.250 ($103.125 la arroba) =$91.575.000 millones

Total, Kg Precio Mercado 11.100.000 kg a $10.000($125.000 la arroba) =$111.000.000 millones

Proyección pérdida operación año 2021…………………………………………….. = $19.500.000.000 millones.

Los incumplimientos siguen y tienden a profundizarse porque el precio del café actualmente ronda los $140.000 mil pesos la arroba, muy superior a lo pactado en los contratos de ventas a futuro. Es decir, sumados los años 2020 y el 2021, la cooperativa podría tener pérdidas de más de 25 mil millones.

Lo cierto es que en términos de mercado la venta a futuro ha sido una herramienta vulnerable porque está sujeta a la especulación financiera. Además, su aplicación no tuvo en cuenta otras variables de la caficultura en Colombia, como que los cafeteros tienen varias opciones para vender el café, y a falta de precios estables se vende en la compraventa que pague mejor precio.   

Sobre el hecho ya había expresado el gerente de la Federación en la W Radio, que el tema obedece a que los cafeteros incumplen sus entregas y no lo atribuye al mal uso de la herramienta por parte de quienes la administran y promueven entre los caficultores. Pero recientemente llamó la atención su trino sobre la inversión social de las cooperativas sin advertir esta situación: https://twitter.com/robertovelezv/status/1396934448336281606?s=20

A pesar de todo esto, no hay señal de preocupación al interior de la Cooperativa y su junta de vigilancia, ni en el Comité Departamental de Cafeteros y tampoco en Expocafé, que además tiene a la mano los datos de todas las cooperativas del país.

Al respecto Carlos Alfredo Crosthwaite, exconcejal de Pereira y quien está haciendo seguimiento al caso a raíz del rol del gremio en algunas instituciones de la región, advierte que los balances de la Cooperativa de Cafeteros de Risaralda presentados ante la Superintendencia Solidaria parecen estar diseñados de tal manera que no revelen toda la información requerida.

¿Y el Comité Departamental de Cafeteros de Risaralda?

El Comité Departamental de Cafeteros es la máxima instancia gremial. No obstante, su director Jorge Humberto Echeverry, ha exhibido mayores esfuerzos hacia las tiendas de café y la administración inmobiliaria de la infraestructura de las instituciones cafeteras. Lo que le ha valido críticas porque la misión principal de la institución es velar por las necesidades del gremio en cuanto a diversificación, precios, costos de producción, ahorro y desarrollo de programas para las familias cafeteras. A esto se le suma ahora, que no ha advertido lo sucedido en COOPCAFER.  

Tampoco han podido resolver el problema alrededor de la polémica rectoría de la UNISARC (la corporación universitaria agropecuaria de la región) en la que él preside el Consejo Superior. Según Crosthwaite, “al respecto el director del Comité ha asumido más una actitud de porrista que de directivo ante serias denuncias sobre la administración de la universidad y algunos de los programas ofertados en municipios sin el respectivo registro calificado, como consta en el SNIES”. De hecho, este diario pudo confirmar que Echeverry está tras un convenio para alquilar varias oficinas del Comité Departamental a la Unisarc.

También hay reclamos porque los estatutos de la Federación no se aplican por igual a todos. Esto porque precisamente el otro vocero por Risaralda del paro en el 2013, Franklin Echeverry, quien políticamente terminó opacado por Corrales, fue separado del comité departamental de cafeteros al parecer por participación en política.

Pero sobre este tema de la participación en política, Diario La Nube encontró la sesión número 14 del concejo municipal de Belén de Umbría https://www.facebook.com/watch/live/?v=272217634470623&ref=watch_permalink, con representantes del Comité de Cafeteros. Allí entre mutuos elogios y “doctores”, el director ejecutivo del comité, a partir del minuto 14’’, hace alusión clara al equipo cafetero que viene trabajando desde hace seis años en cabeza de Alejandro Corrales y manifiesta que hay que hacerle “un reconocimiento al trabajo del senador y no es un tema político”. De igual modo el delegado por Risaralda ante el comité nacional de cafeteros, Luis Miguel Ramírez (ver foto), sucesor y amigo del senador, a la hora y 14 minutos del video, hace evidente mención al senador aludiendo a que es una persona invaluable, “tenemos que ser conscientes que no podemos perder espacios”. Y menciona los proyectos que han conseguido con este. A pesar de esto, a la fecha no hay investigaciones internas por participación en política.

Crece el inconformismo cafetero con el senador cafetero.

Diversos cafeteros y analistas de la región coinciden en que las instancias directivas cafeteras departamentales se han politizado a favor del senador Corrales. Y no se toleran las voces divergentes.

No obstante el senador responde a la crítica con política, y contrario al debate nacional y las críticas que le han llovido tras la revelación de los audios donde invita a las vías de hecho frente al actual paro nacional (https://twitter.com/TrabajenVagosCo/status/1391827070616018945?s=19), este aplica la consigna tradicional de que la política es dinámica y gestiona proyectos para diversas alcaldías de Risaralda. Lo hace tanto con las de su partido, como John Jairo Soto en La Celia, o la que no apoyó en su pueblo Belén de Umbría, representada por su cuñado Jesús Bermúdez, o hasta el alternativo Rodrigo Toro en Santa Rosa de Cabal. 

Y con el gobernador Víctor Manuel Tamayo, a pesar que su representante a la cámara, Gabriel Vallejo Chujfi llegó a señalar que las estructuras políticas que ganaron las elecciones regionales, no generan confianza (ver video), como también lo había escrito en Twitter https://twitter.com/GabrielJVallejo/status/1177352029251022850?s=20.

Hoy varios líderes cafeteros de la región que se niegan a ser enfrascados en el grupo político del senador consideran que hay ausencia de liderazgo en el gremio cafetero. Que a pesar de las vacas gordas en materia de precios y producción que permitieron pagar parte o todas sus deudas, tomar un aire para reinvertir y contribuir con miles de millones más a la Federación, esta, a contramano, no ha estado a la altura administrativa.

Y no asistieron los cafeteros a la reunión de la “legítima defensa” con el senador Corrales y su escudero en la cámara. Aunque varios de los otros empresarios que asistieron se sintieron asaltados en su buena fe: “Fue una sorpresa, creíamos que la reunión iba en el sentido de hacerle propuestas a los gobiernos, y no para ese tipo de acciones, varios no estuvimos de acuerdo”, argumentan empresarios del sector minorista que además ven con preocupación que el nombre de sus empresas esté rodando por redes sociales sin ellos estar apoyando los “métodos” de estos dos congresistas del Centro Democrático.

Por todo lo anterior al senador Corrales hoy en el ojo del huracán en Risaralda por los audios de dicha reunión, lo que el diario El Espectador llamó en su editorial “Discursos Peligrosos disfrazados de legítima defensa”( https://www.elespectador.com/opinion/editorial/discursos-peligrosos-disfrazados-de-legitima-defensa/ ); ahora también le exigen despejar las sombras por lo sucedido en los gremios cafeteros bajo su influencia y que prometió cambiar desde que estuvo en el paro cafetero que lo catapultó al senado.

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