El escándalo que envuelve al congresista David Racero no es un hecho aislado, sino el reflejo de una estructura de poder que ha reciclado las prácticas clientelistas del pasado con una narrativa de justicia social. Esta columna analiza la cooptación institucional, la impunidad estratégica y la descomposición del Estado bajo el relato progresista del Pacto Histórico.
Trending
- Cola para que no nos roben
- Las incoherencias del partido verde en Risaralda. ¡Inmenso rabo de paja!
- La respuesta del Colegio Hans Drews deja más preguntas que certezas: ¿por qué no se notificó a la Fiscalía? | Parte II
- GLORIA INES ACEVEDO ARIAS
- La Subsecretaría bajo escrutinio: el silencio de Nataly Córdoba ante preguntas que no admiten evasivas
- La sombra administrativa en la Subsecretaría: una denuncia que el sector educativo no puede ignorar
- Inteligencia financiera: entre la defensa del Estado y la tentación del abuso
- Ciudad Boquía: el retrato de una institución a la deriva y una Secretaría de Educación sin control
