Fuentes de primer nivel al interior del organismo cafetero risaraldense, dan a conocer que directivas de este Comité, autorizaron la venta de una finca que pertenece a la Federación de Cafeteros de Colombia. Se trata del predio La Esmeralda, ubicado en la vereda La Capilla del municipio de La Celia Risaralda. Este ha sido propiedad del gremio cafetero, de uso exclusivo para asuntos técnicos y de formación de los hijos de los cafeteros, aún así, se vendió a particulares.
Según fuentes, a instancias del comité ya se supo que los compradores son la familia Federmán Ramírez Echeverri y Sandra Marín Vásquez. Los dos conocidos en el ámbito noticioso de Pereira; además de sus profesiones, por su cuestionado paso por el acueducto de Cerritos y por la Universidad Unisarc, por lo demás, parientes del director ejecutivo encargado del Comité, Sr. Evelio Marín Vásquez, quien también ha sido, nada más y nada menos que el director financiero de este órgano gremial. Asunto que tendrán que aclarar.
Pero hay más, al parecer la finca se habría vendido por un monto mucho menor a su valor comercial, dada no solo su ubicación y topografía, sino su alto valor histórico y cultural cafetero. Al respecto nos llegó información de fuentes del municipio, hacen saber que hubo personas oriundas de La Celia que en su momento ofrecieron hasta más de dos mil millones de pesos por la propiedad, pero los directivos no tomaron la oferta dada su condición de uso en favor de programas sociales para hijos de los cafeteros. Lo curioso, es que después la vendieran por un monto menor.
Al respecto, el equipo del Diario La Nube consultó el certificado de tradición (Ver certificado) para lo cual debieron ir hasta las oficinas de instrumentos públicos del municipio de Santuario Risaralda, donde existe el primer origen administrativo del predio. Entonces aparece otra curiosidad, a pesar de que la finca está siendo usufrutuada por particulares con personal de seguridad incluido, como lo confirman fuentes desde el comité departamental, y el personal de asistencia técnica que tiene dificultades para ingresar a la finca, y algunos pobladores que incluso hablan de que al parecer los nuevos propietarios les corrieron la cerca hasta adentrase en sus terrenos; sigue apareciendo como propiedad de la Federación a través de un Fideicomiso de Davivienda como consta en los registros de instrumentos públicos.
Preguntas: ¿Aprobaron los directivos del Comité Departamental de Cafeteros Risaralda la venta de este bien a pesar de su destinación específica al servicio de la formación cafetera de las nuevas generaciones? ¿Sabían que está siendo usufructuada por particulares, aunque la Federación sigue como propietaria en el registro de instrumentos públicos vigente? ¿Al interior del Comité se exhibió café producido en esa finca por particulares, tiene alguna relación la marca “Mona Café”? ¿Desatendieron los impedimentos legales incluidos los parentescos entre quienes intervienen en la compra y venta del bien? ¿Conoce la Federación de Cafeteros a nivel nacional lo ocurrido?
Y para el final ¿sabían de esto los delegados departamentales y el nacional, antes de elegir a Evelio Marín Vásquez como director Ejecutivo encargado?
Las preguntas están sobre la mesa, los directivos y representantes de este organismo deberán responderle a los caficultores, a la prensa y a la opinión pública, porque a pesar de que estas entidades pertenecen a los cafeteros, el manejo dado por sus directivos, ha sido cuestionado por analistas y caficultores que califican algunos actos como politiqueros y en favor de unos pocos, aunque esta venta es un tema de gran calibre.

