Nos guste o no la violencia, es importante recordar que el grito violento de un pueblo oprimido ha sido y sigue siendo un grito legítimo de quienes no tienen voz. No es excusa para el vandalismo desenfrenado, pero solo ha sido cuando los grupos marginados se tornan violentos que la sociedad y los poderes empiezan a escuchar y a ceder ante sus peticiones.
Trending
- La respuesta del Colegio Hans Drews deja más preguntas que certezas: ¿por qué no se notificó a la Fiscalía? | Parte II
- GLORIA INES ACEVEDO ARIAS
- La Subsecretaría bajo escrutinio: el silencio de Nataly Córdoba ante preguntas que no admiten evasivas
- La sombra administrativa en la Subsecretaría: una denuncia que el sector educativo no puede ignorar
- Inteligencia financiera: entre la defensa del Estado y la tentación del abuso
- Ciudad Boquía: el retrato de una institución a la deriva y una Secretaría de Educación sin control
- La Secretaría de Educación en silencio frente al desorden institucional en Ciudad Boquía
- El acceso a la universidad correlaciona progresivamente más con los estudios de los padres o su actividad profesional
