La publicación “Bilingüismo en papel, contratistas en el aula: ¿qué está pasando con la licitación?” del pasado 01 de marzo, generó una respuesta directa de la Subsecretaría de Planeación y Calidad Educativa de Pereira. El subsecretario Celso Omar Parra Sierra se comunicó con Diario La Nube y remitió un documento oficial en el que explica el alcance del programa denominado Escuela Bilingüe, cuyo objetivo es capacitar a 252 docentes de preescolar y básica primaria en competencias de inglés y didáctica de enseñanza del idioma. Según la información enviada a este medio, el programa contempla formación lingüística, jornadas de inmersión y acompañamiento pedagógico en aula bajo estrategias como el coteaching, dentro de un proceso que supera las 15.000 horas de formación para los docentes participantes.
En dicha comunicación también se aclara la naturaleza del convenio suscrito entre la Alcaldía de Pereira y la Corporación Instituto de Administración y Finanzas (CIAF). El documento señala que el objeto del acuerdo es “aunar esfuerzos técnicos, administrativos y financieros para la formación en inglés de docentes oficiales, siendo la CIAF responsable del componente académico, diagnóstico lingüístico, diseño del programa formativo y acompañamiento pedagógico”. Sin embargo, el mismo documento establece que la atención de los estudiantes mientras los docentes se encuentran en capacitación no es responsabilidad de la CIAF, sino de la Secretaría de Educación, la cual utiliza personal contratado para realizar intervenciones pedagógicas durante esos espacios.
La Subsecretaría argumenta que las capacitaciones se realizan dentro de la jornada escolar para evitar la deserción docente que históricamente se ha presentado cuando estas actividades se programan en contra jornada. En consecuencia, profesionales vinculados a la Secretaría especialmente en áreas como educación física, artes, tecnología, literatura, convivencia escolar y primera infancia son enviados a las instituciones educativas para trabajar con los estudiantes mientras los docentes titulares asisten al proceso formativo. No obstante, en la información recibida no se especifican con claridad los horarios, cargas o condiciones bajo las cuales estos contratistas realizan dichas intervenciones, un punto que fue precisamente uno de los cuestionamientos planteados en la denuncia inicial.
Conviene subrayar algo fundamental: “la columna publicada por este medio no afirmó hechos como verdades absolutas, sino que expuso una denuncia ciudadana y formuló preguntas legítimas para obtener claridad institucional”. Parte de esas preguntas han sido respondidas con la información enviada por la Subsecretaría; otras aún requieren mayor precisión. Por ello, Diario La Nube mantiene abierta esta discusión pública. Si quienes hicieron llegar la denuncia consideran que la información oficial no resuelve sus inquietudes, o si cuentan con documentos adicionales que aporten contexto, este medio continúa dispuesto a recibirlos y contrastarlos. La transparencia en la gestión educativa no se garantiza silenciando preguntas, sino respondiéndolas con datos verificables.

