La unanimidad política
no garantiza resultados en las aulas.
La sesión extraordinaria del Concejo Municipal de Pereira, realizada este 21 de agosto, se desarrolló con solemnidad y largas intervenciones técnicas, pero cerró con un desenlace interesante: unanimidad en la aprobación del proyecto de acuerdo 22 de 2025. Con 19 votos a favor y ninguna oposición, los concejales autorizaron al alcalde a comprometer vigencias futuras por más de 79 mil millones de pesos para financiar programas de la llamada “canasta educativa”. El resultado, sin embargo, dejó más interrogantes que certezas.
El paquete aprobado incluye rubros sensibles: 33 mil millones de pesos para el Programa de Alimentación Escolar, 14.732 millones para vigilancia privada en colegios, 10.177 millones para transporte escolar, y 2.872 millones para conectividad en instituciones educativas. También se destinarán 664 millones a pólizas de accidentes escolares y más de 11.700 millones para aseo en las sedes oficiales. Aunque la cifra es histórica, el debate reveló las grietas: ¿será suficiente la conectividad para reducir la brecha digital en el campo? ¿Cómo se vigilará que la contratación de vigilancia privada no se convierta en otro foco de opacidad?
Los reparos vinieron, en especial, del concejal Carlos Hernán Muñoz, quien advirtió inconsistencias en la clasificación de vigencias ordinarias y excepcionales, y alertó sobre la necesidad de controlar la capacidad de endeudamiento municipal. El secretario de Hacienda, Alexis Gómez, defendió la solidez de las finanzas locales y garantizó que Pereira tiene margen para asumir los compromisos. Sin embargo, la rapidez con la que se cerraron las discusiones dejó la sensación de que algunos puntos quedaron más enunciados que resueltos.
Así votaron los concejales
Todos los partidos representados; desde el Centro Democrático y el Conservador hasta la Alianza Verde y el Partido Liberal, dieron su voto afirmativo. No hubo abstenciones, votos negativos ni ausencias. La disciplina política fue total, como pocas veces se ha visto en este recinto.
La ciudadanía, sin embargo, no puede conformarse con el aplauso fácil. Si bien se asegura la continuidad del PAE y del transporte escolar rural, la pregunta es si los miles de millones comprometidos para 2026 realmente llegarán a los niños y jóvenes que los necesitan, o si se diluirán en contratos, prórrogas y operadores cuestionados. El Concejo cumplió con aprobar; ahora el reto es que la administración ejecute con rigor y que los concejales ejerzan control político de verdad. Pereira no necesita unanimidades cómodas, sino resultados tangibles en las aulas.

